domingo, mayo 28, 2006

¿A QUIÉN PERTENECE LA INFORMACIÓN?

¿A QUIÉN PERTENECE LA INFORMACIÓN?

Los periódicos piden que la ley de propiedad intelectual impida y persiga la reproducción comercial no autorizada de sus contenidos, al igual que se hace con libros, música y cine. Se quejan de que las empresas de “press clipping” cuelgan en internet las noticias y reportajes de los diarios casi al pie de la letra, de la A a la Z. Para atajar esta práctica, la AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles) promueve la creación de una SGAE que proteja los contenidos de los periódicos como productos de la propiedad intelectual. Este asunto tiene dos lecturas, las dos igualmente válidas, y una solución muy sencilla.

Por un lado, si un periódico emplea un tiempo y un dinero manteniendo una redacción (suponiendo esta un edificio y todo el equipo necesario tanto de máquinas como de personas) para buscar, encontrar y transmitir las noticias a los ciudadanos, resulta obvio que luego se lleven los beneficios que generen la transmisión de las mismas. Aquí se podría argumentar que las noticias no son propiedad intelectual de nadie en particular, y que todos los medios informativos tradicionales presentan las mismas noticias con muy pocas variantes en sus contenidos. Esto es cierto, pero también lo es que cada uno de esos medios se preocupa de elaborar “su” visión particular de los hechos ocurridos, y es el ciudadano el que elige a cual prestar su atención. Y es aquí donde el concepto de las “press clipping” resulta polémico, porque estas empresas no emplean recursos para elaborar “sus” noticias, sino que se apropian de las ya hechas por los otros medios de una manera casi o totalmente literal, haciéndolas llegar a la gente por un medio tan cómodo y extendido como es internet.

La otra cara de la moneda sería aceptar la autoría de las noticias, y por tanto de los hechos mismos que las provocan, por parte del periodista que la escribe o del periódico que la publica. Un periodista no crea una noticia en un sentido artístico de la palabra, ni siquiera la interpreta subjetivamente (la objetividad es uno de los pilares del periodismo para que la gente confíe en él). Visto así, para los artistas (escritores, músicos, cineastas…) que se vacían en cada obra, que tardan meses y años en completar una creación, sería poco menos que un insulto que los periodistas pretendan un estatus similar para su trabajo. ¿Acaso recompensan los periódicos a los ciudadanos que son los protagonistas de sus noticias? No. O no de un modo legalizado. Entonces, ¿por qué iban a tener derechos de la propiedad intelectual sobre unos hechos de los que únicamente son simples pregoneros?

Por último la sencilla solución. O bien los distintos medios informativos crean sus propios “press clippings”, o bien llegan a convenios los ya establecidos. Sin más.

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